¿Quién quiere secuestrar la voluntad del PSOE?

¿Quién quiere secuestrar la voluntad del PSOE?Todo va bien  mientras no se toquen  o se pongan en peligro los intereses de la Aristocracia Socialista, por ello no es de extrañar que las aguas del PSOE bajen revueltas.

Ardua tarea tiene Pedro Sánchez, profesor de Estructura Económica,  aquel que se enfrento en primarias al hombre del aparato como Madina, profesor asociado de la Universidad Carlos III,  que fue visto por los líderes del PSOE de entonces, como un personaje al que se podría aconsejar fácilmente. También se enfrentó en ese  proceso inventado para acallar voces  y presunción de democracia interna, llamado primarias, a   Pérez Tapias actual Decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada y situado políticamente en la izquierda socialista.

Hago resaltar los meritos académicos de unos y de otros, como una llamada de atención al lector, ya que no estamos hablando de trabajadores manuales, muy lejos de autodidactas o de obreros al estilo de los tipógrafos de los años 1897.

La lucha por el poder en el PSOE pasaba por ilustrados socialistas de más o menos prestigio en la comunidad académica.               

No están tan lejos la celebración de las primeras Primarias, donde podía votar toda la militancia, cerca de 200.000 afiliados, en esos acontecimientos del  14 de Julio de 2014, sin duda alguna la militancia se volcó con Pedro Sánchez, que lo eligió como Secretario General con más del 48,63% de los votos emitidos directamente, sobrepasando en más de 12,48 puntos a Eduardo Madina, el candidato oficialista. Así tenemos a Pedro Sánchez, aclamado en el congreso Extraordinario del 26 y 27 de Julio. Convocado por Pérez Rubalcaba tras los malos resultados de la Elecciones Europeas.

Los que hoy se rasgan las vestiduras, por lo que ellos llaman el desatino de Pedro Sánchez, no sé de que se extrañan, o no prestaron atención a los discursos de su nuevo líder en el Congreso extraordinario, o estaban con el móvil viendo los movimientos de la Bolsa, pues lo dejo claro:

Primero en la alusión que hizo  a  Willy Brandt, “cuando  este definió el socialismo como la única fuerza capaz de acabar con los privilegios”.

Segundo  en el mensaje que envió a todos los presentes en dicho congreso cuando manifestó: 

“El socialismo es la izquierda que se mantiene fiel a sus principios y aspira a gobernar, que no se conforma con protestar. Nosotros somos el partido del cambio. El partido que convierte la indignación en acción, une voluntades y transforma los valores en hechos. Y nuestro reto, hoy, es dar a España un nuevo proyecto y un camino diferente al que ofrece la derecha.”

Tercero y por si no quedaba claro,  anunció una Ejecutiva “que va a estar tan a la izquierda como la militancia de base” y prometió poner en marcha un proyecto con vocación de gobierno “sin populismos ni demagogias”

Está claro que los “socialdemócratas del PSOE”, creyeron que una vez más estaban ante el discurso que tocaba, para arengar a la militancia, ante un discurso  vacío y de “frivolités ideológicas” que posteriormente serían corregidas por la praxis y el realismo liberal.

Pues al parecer le ha salido el tiro por la culata a todos aquellos que parapetándose en su experiencia de mandatarios con sus llamamientos a la gobernabilidad, no  paraban de dar consejos, casi obscenos, para pactar con la derecha. ¿Tal vez lo que quieren es seguir  manteniendo sus privilegios, sus puertas giratorias?

Visto desde la izquierda, el problema no es Pedro Sánchez, el problema son los endiosados y sus palmeros, los que por desgracia todavía tienen determinada ascendencia sobre parte de la militancia, también es cierto que  esta la mantienen más por un hecho romántico, por lo que fueron, que por ser un modelo de socialismo en la actualidad.

Actualmente quieren emular a todos aquellos que a través de la historia tenían más poder que el que realmente les correspondía, un paradigma claro es la influencia que tuvo  la nobleza para los reyes, y si se quiere más próximo a  nuestro tiempo los caciques  para  la burguesía, por eso, no sin razón, el pueblo los llama los barones.  

La dignidad de los ex mandatarios debería pasar, y valga la redundancia, por pasar desapercibidos y dar consejo si se les pide. Al igual que la dignidad de los mandatarios regionales debería de ceñirse a solventar los problemas de los  administrados en sus territorios, dentro de las políticas emanadas de su partido y  ejecutar el contrato social o compromiso programático ofrecido a sus votantes. Sobre todo cuando estos en sus territorios hacen de su capa un sayo, pactan y establecen gobiernos regionales con aquellos que luego son demonizados  para pactar un gobierno de la Nación. Con lo cual es lógico que los dirigentes del partido demonizado rompan por coherencia los gobiernos regionales establecidos.

El espectáculo que estos dan cuando su incontinencia verbal se produce a nivel público, roza, cuando no entra de lleno, en la deslealtad para con su partido y la dirección de este, en el fondo son los que alimentan el caldo de cultivo a los adversarios políticos, haciendo dudar a sus propios compañeros, con  la defensa de  políticas que nada tienen que ver con el socialismo, eso sí, para ello se esconden detrás de conceptos como la libertad de expresión, no se dan cuentan o no quieren darse cuenta, que un día renunciaron a parte de ella al ser militantes, y se deben a las directrices acordadas democráticamente por los órganos de dirección de su partido. Militancia significa fundamentalmente disciplina.

Estos “nobles militantes” que en otro tiempo fueron jacobinos, se han  convirtieron por el realismo materialista en  bufones de la derecha  pretendiendo  entregar el gobierno de la Nación Española a la más retrograda de las derechas, además corrupta  y denigrante para la clase trabajadora, no estaría mal que explicasen los motivos reales  que le llevan a hacer estos planteamientos. Me temo que para alguno de ellos, son inconfesables y  ocultos están detrás del “Cuestión de Estado”.

Estos deslenguados, no forman parte de ninguna corriente de opinión, que debata sus posturas dentro del Partido, utilizan para ello los medíos de comunicación para enviar sus mensajes y así condicionar el debate, deberían consolidarse como “lobby”  ya que representan  intereses poco claros provenientes de las antípodas ideológicas del socialismo. Más bien obedecen a criterios de Maquiavelo o de conjuras fomentando las luchas por el poder y control de la organización para ponerla a los pies de los intereses que más convengan en cada momento. 

Primero fue el abandono del Marxismo, para convertir el partido en algo más “moderno”; después fue la entrada en la Otan  para estar en el bloque occidental, más de acorde con nuestra cultura; después la pérdida de soberanía en temas económicos, para hacernos más europeos en un mundo globalizado; ¡Ah! Y por cierto que a nadie se le olvide que la frasecita de Felipe González sobre el hecho diferencial de Cataluña es el que posteriormente traería “el derecho a Decidir” hoy repudiado por los partidos constitucionalistas, que impide pacto alguno con ellos, con lo  que estaríamos de acuerdo.

No es de recibo que el de Suresnes, nos diga hoy que lo que hay que hacer es tener respeto a la democracia y a los votantes, que hay que dejar gobernar a la derecha, porque no se puede pactar con los que quieren romper España en trocitos. Si se trata de respeto sobre todo a militantes y votantes, sería bueno que nos explicase ¿cómo se come que primero pidas el voto para que el Partido sea un partido de gobierno o al menos de alternativa, cuando pretendes entregar los votos de tu electorado a la derecha? ¿Cómo alguien que autorizo conversaciones con ETA, puede desautorizar conversaciones con partidos legales en busca de alternativas de gobierno a la derecha?

Que temen, los voceros del PSOE hoy, ¿que volvamos a analizar los principios del socialismo y nos demos cuenta cuanto nos hemos apartado de los mismos? ¿Que volvamos a diferenciar derechas de izquierdas? Y nos planteemos seriamente como resolver los problemas de la ciudadanía desde el socialismo. ¿Que no estemos por privilegios ya sean de hombres, mujeres o de territorios?

Vosotros antiguos jacobinos, defensores de la igualdad, de la libertad y de la República, ¿Qué habéis hecho durante los años que habéis gobernado? Mantener la Monarquía, la desideologización el partido, hacer el trabajo sucio a la derecha con reconversiones industriales, privatizar y descapitalizar el estado al igual que la derecha. No es por casualidad que la derecha gane elecciones en este país, después de vuestras políticas neoliberales, ahora solo os faltaba ir directamente a la yugular del partido minando las estructuras y no acatando sus resoluciones.

No tenéis derecho alguno a demonizar a Pedro Sánchez por querer corregir la falta de ideología, que vosotros potenciasteis, por querer hacer del partido una voz inequívoca y por recuperar la dicotomía derecha e izquierda que siempre ha existido y existirá mientras haya pobreza y parias en el mundo.

He de confesar en mi contra, que yo en otros tiempos, con motivo de las elecciones Generales del 20 de Diciembre, pensaba que debería de gobernar la fuerza más votada, cuestión esta que siempre airee, pero después de mucho reflexionar, me di cuenta  que también es democracia la democracia  “representativa”  la unión o el acuerdo de más de un partido para evitar la des gobernanza y ultraje que la derecha antisocial hace a la clase trabajadora. Así pues bienvenida la democracia representativa en contra de lo que diría Roseau, la soberanía  en este caso está representada  por aquellos que logran mayoría alternativas a la candidatura más votada y por ello no hay que impedir que estas fragüen siempre que la formen fuerzas de ideología  parecida.

Si los “barones”  logran torcer el destino del PSOE, que en estos momentos tienen planificado, buen servicio harán a sus intereses personales, mal servicio harán al PSOE y a España.

Esperemos que los militantes del PSOE, no se dejen condicionar por “barones”, caciques y endiosados, y  se opongan a este secuestro de la voluntad  mayoritaria del partido al que pertenecen.

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista (P.S.)