¿POR QUÉ SE TIENE MIEDO A LA DEMOCRACIA?

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Asumiendo que en un partido puede haber tantas sensibilidades como militantes pueda tener, que ya es mucho decir, no se puede acudir a estas para justificar lo injustificable. A lo mejor es que muchos líderes del mismo acostumbrados al ejercicio del poder se han distanciado de sus bases y recurren a la llamadas “sensibilidades” para justificar sus deseos de seguir perteneciendo a la casta de los que mandan, que normalmente coincide con una pérdida de ideología,  aunque  dicen seguir profesandola,  sus hechos apuntan  a todo lo contrario.

Por dicho motivo se están construyendo discursos que sirven para el momento, pero cuyas repercusiones en el futuro no se están teniendo en cuenta  o les da igual, lo importante es incidir en el momento.

Cuando Javier Fernández dice; “el PSOE se está podemizando” no le falta razón, pero posiblemente  no tengamos el mismo concepto, ya que las perspectivas de donde se parte nada tiene que ver con la idea  o valor que se  le quiere dar a dicha imputación.

En primer lugar habría que diferenciar si se refiere a una izquierdacización  o por el contrario se refiere a la ausencia del debate izquierda- derecha potenciado por Podemos en los últimos tiempos.

Tal vez sería mejor que en lugar de hacer este tipo de imputación alegremente, se preguntara ¿en qué punto del camino se dejó de representar los intereses de los militantes y de los votantes? ¿Cuando se pasó a dilapidar el patrimonio político almacenado cuidadosamente durante años, perdiendo así el respeto  de toda la izquierda social?

Si se hubiera actuado conforme a las convicciones político –ideológicas, no se podría utilizar el concepto de “podemización” ya que  esta fuerza política emergente, hoy asentada en la vida política española, no hubiera tenido sitio para su nacimiento y posterior crecimiento. ¿Será que en algún momento se perdió ideología y se cultivó el pragmatismo como modelo para la gobernanza?

La gestora del PSOE, nacida de la guerra fratricida del PSOE, con su presidente Javier Fernández al frente de la misma, es una digna representante de la derechización del Partido Socialista Obrero Español, que en lugar de mantener posiciones de acorde a su ideología, a los mandatos de su Comité Federal, el legal, de dar un No a un gobierno de derechas, prefiere articular un discurso que justifique un cambio de postura a la hora de investir a un presidente muy cercano a los aledaños de la corrupción. Todo ello en contra de  las bases del partido que demandan ante tal perversión de la ideología socialista, unas primarias y un congreso, que inequívocamente  diga quién es su líder y cual la política a seguir.

Esta demanda es una y otra vez rechazada por quienes se hicieron por el momento con el mando, con un golpe de timón. Por tanto debemos entender como  lógico su proceder, no se puede esperar de los que promueven golpes, acciones democráticas para desencallar un barco que ellos mismos han llevado a la deriva y que a punto esta de hacer aguas.

Se ha de achicar agua rápidamente, si no se quiere que el barco del PSOE duerma en el fondo del océano, acabando así con 137 años de historia de luchas sociales por la igualdad y por la justicia social.

El líder de la derecha de este país, ha demostrado ser un hábil destructor, primero para hacerse con el poder en su partido, ha ido eliminando todos los buques de su propia flota, hasta situarse en el buque insignia.

Ahora y en su estrategia a medio y largo plazo quiere hundir al PSOE en los abismos como si se tratase del Prestige. Todos los españoles fuimos testigos del desastre del  Prestige, su vertido de fuel   “chapapote”,  mientras nos decía el entonces Ministro del Interior, Sr. Rajoy,  que solo eran unos hilitos de fuel solidificados como de plastilina los que salían del  casco del barco.

Aquel momento supuso un desastre medioambiental, ahora quiere un desastre en el socialismo o en la izquierda, para ello sus “hilitos de chapapote” se han convertido en su obsesiva  investidura que dará  la gobernabilidad a  España,  de lo contrario todos los socialistas serán antipatriotas que anteponen sus intereses a  los de España.

El Presidente en funciones quiere repetir, quiere seguir siendo presidente del Gobierno, cuestión esta que las urnas no le han dado.  Lo que ya no sabemos, pero si intuimos es que su obsesión casi enfermiza, oculta un interés distinto del interés general, que bien podría ser el incidir en el resultado de todos los casos de corrupción que estos días se ven en los tribunales, cuando no su propia imputación, perdón investigación.

Si el PSOE acepta el pressing al que le están sometiendo algunos de sus barones,  o lo que es lo mismo, acepta el chantaje al que le somete el Partido Popular, estará cometiendo una deslealtad para con la mayoría de sus militantes y a sus  votantes, cerrará los ojos a las políticas antisociales del PP, además  estarán siendo participes del blanqueo de la corrupción del Partido Popular. Todos sabemos que en ningún sitio está escrito que la candidatura que resulte mayoritaria en unas elecciones debe  de ser la que gobierne. Ello supone que las fuerzas políticas que concurrieron a las elecciones deben de pactar y si no habrá que repetir las elecciones.

El fracaso de Mariano Rajoy en la búsqueda de aliados ha llevado a éste a obsesionarse   con el apoyo del PSOE, como si de un acosador se tratase. Su estrategia, no falta de apoyos de antiguos líderes  y barones del partido, le está dando resultado, ha generado complejos en el socialismo y la ruptura está servida, el barco se va a pique.

En estos últimos días hemos visto como en Cataluña, se han celebrado primarias para elegir al nuevo Primer Secretario del PSC-PSOE, y no ha pasado nada de lo que no tenía que pasar, hoy en día el PSC se mantiene firme en su NO a Rajoy y su sequito de estómagos agradecidos. El PSOE debería escuchar a sus militantes y hacer la consulta oportuna antes de que sea tarde y como hemos dicho se acabe en un CISMA, donde todos perderán, tambien perderana los que se  utiliza torticeramente para conseguir el propósito de la abstención.

Los problemas en democracia se resuelven con más democracia, y unas terceras elecciones, aunque costosas y cansinas, se pueden entender por los ciudadanos  como un ejercicio democrático y el respeto al Estado de Derecho, y no como el chantaje al que nos tienen sometidos. 

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista (P.S.)