LAS TÉCNICAS DE UN MALTRATADOR

pabloiglesiasSeguramente hoy hemos asistido a un espectáculo lamentable, impropio a mi entender con la oratoria política y el buen quehacer, algunos han pretendido hacer  del hemiciclo ” CONGRESO  de los DIPUTADOS”  un mercado cualquiera, lleno de malos modos, peor educados y arrabaleros.

El templo de la Democracia, si se me permite esta expresión, lo han querido convertir en una barra de bar donde no han faltado los insultos y las descalificaciones,  dicen que algunos de ellos imparten docencia en nuestras universidades,  pues mal vamos.

Sabíamos que Pablo Manuel Iglesias, es faltón por condición, pero de ahí a dar un perfil de maltratador había en principio una gran distancia, pero hoy la ha recorrido a la velocidad de la luz.

Primero insulta al candidato a la investidura de Gobierno por mandato del Jefe de Estado, dicho encargo  lo es, en función  de la cobardía de otros a aceptar el reto constitucional para intentar formar gobierno al ser la fuerza mayoritaria, a continuación insulta gravemente a sus antecesores y por si fuera poco a su organización. Para posteriormente ofrecerse, casi de una manera obscena a formar un gobierno, donde nuestro Pablo “perdón” el de algunos, se autoproclama su más leal vasallo.

Esta actitud es muy similar a la del mal tratador, primero insulta a su pretendida  pareja, la ofende de palabra, la maltrata psicológicamente, aunque esta vez no hubo ataque físico, aunque ganas no le faltaron, después insulta a sus padres y a todo aquello con lo que pudiera tener vinculo familiar o afectivo. Una vez humillada la pretendida pareja, cuando ya le ha demostrado lo duro y “valiente” que puede ser, sin pudor alguno comienza a  desgranar las supuestas virtudes que tiene como pretendiente, lo mucho que la quiere y hace  las consabidas  promesas de fidelidad y su lealtad para toda la vida, con tal de yacer con ella.

Si alguna posibilidad había de formar un gobierno de izquierdas, siempre en el supuesto que la formación del tal Iglesias lo sea, ha fracasado. No creo yo que nadie que se considere socialista estaría dispuesto hoy en día a subirse a una barca con tal individuo en cuestión, en primer lugar porque le faltan muchos años de aprendizaje político, de saber defender sus ideas con decencia y porque habría que asegurarse de que el tal Pablo no subiera a la barca con una barrena y un solo salvavidas oculto bajo el chaleco. De todas formas desde mi punto de vista no creo que lo logre ni en muchas generaciones, esta flor besucona de las escalinatas del Congreso, es flor de un día.

Este escuchimizado politiquillo de última hora, que ha querido engordar a costa de la izquierda real, con un discurso provocativo dirigido de fuera de nuestras fronteras, se le ha visto el plumero por no decir la pluma.  

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista PS