“La reina del mambo”

Hace ya algunas fechas escribí y publique en la revista digital Liverdades  un artículo titulado “Del retorcimiento de los conceptos al abusoliverdades.com/  en el que denunciaba  determinadas prácticas de la administración, así como de las empresas públicas o privadas, concesionarias de algún servicio público, a la hora de facturar los servicios que prestan a los ciudadanos.

Con motivo de la inscripción de alumnos para el curso 2017-2018, el Ayuntamiento de Barcelona ha editado un tríptico titulado “LES ESCOLES BRESSOL MUNICIPALS” donde plasma las condiciones para acceder a una plaza en los 98 centros educativos públicos del  Ayuntamiento de Barcelona, para ello ni cortos ni perezosos se ha inventado lo que llaman “tarifación social escuelas bressol”.

Una vez más, nos encontramos ante una manipulación de los conceptos y aplicación de unas tasas que pretendiendo ser progresistas, son regresivas, discriminatorias y por ello  injustas.

Antes de entrar en materia sería bueno que tuviéramos en cuenta diversos factores. En primer lugar nos encontramos en Barcelona capitalidad de la Comunidad Autónoma de Cataluña, comunidad que lidera la presión fiscal de toda España.  El Ayuntamiento de Barcelona tiene superávit presupuestario desde la etapa del Alcalde Jordi Hereu, permitiéndose incluso, en la época de su sucesor el Alcade Trias, conceder créditos a la propia Generalitad de Cataluña. En detrimento de los servicios que el Ayuntamiento debería dar a sus habitantes.

El Ayuntamiento presidido por Ada Colau, al cierre del ejercicio 2016 presenta un superávit   presupuestario de 97,5 millones de Euros, no  por su gestión al frente de la Corporación ya que ello obedece fundamentalmente a Plus-Valias de ventas inmobiliarias, información que podemos ver en la Memoria explicativa de la confección del Presupuesto para 2017, donde también se explica que el Ayuntamiento destinará mayores recursos a los servicios sociales  y a educación (becas de comedor, escoles bressol…)

En este contexto, la Comisión de Gobierno presidida  por la Sra. Colau, se saca el conejo de la chistera al igual que hiciera la Ministra de Sanidad, la Sra. Dolors Montserrat  cuando pretendió   justificar  la modificación al alza  del copago sanitario, su pretensión entonces era  repercutir este  proporcionalmente sobre las pensiones,  “debiendo  de pagar más, el que  más pensión cobrara”. Olvidándose dicha Sra. que estos pensionistas ya pagaban por sus ingresos. A este respecto ya publique un artículo de opinión titulado “Españoles, tenemos un problemaque vio la luz en la Revista Liverdades el día 10 de Enero 2017. liverdades.com/

La Sra. Colau, “ella muy de izquierdas” pretende nuevamente al igual que la Sra. Dolors Montserrat, aplicar este concepto a la tasa por uso de guarderías, bajo un principio de izquierdas, que en su concepción original  está  basado para ser  aplicado a las políticas fiscales y de redistribución de la riqueza, es decir,  quien más gane o tenga debe contribuir con mayor esfuerzo económico al erario público, siendo este un criterio de solidaridad que permite hacer una sociedad más justa ya  que cada ciudadano contribuye  a través de los impuestos de una manera proporcional de acuerdo a sus ingresos y no impide el desarrollo del individuo como tal.

Aquí hemos de recordar que todos los españoles contribuimos a la hacienda pública con nuestra declaración de rentas, también en Barcelona, aparte de que pagamos nuestros impuestos locales. Este tipo de recaudación debe emplearse para generar el estado del bienestar de los ciudadanos, también en el municipio. Y es de ahí  de donde deben salir los recursos económicos para el establecimiento de los servicios que necesitan los ciudadanos entre ellos los de la Escoles Bressol o guarderías, o como se les quieran denominar.

La Sra. Alcaldesa no es quien para aminorar los recursos netos que obtienen los ciudadanos como rendimiento de su trabajo, una vez que estos han cumplido con sus obligaciones fiscales.

El Ayuntamiento no solo tiene el deber de proporcionar los servicios públicos que cubran la demanda social de sus ciudadanos, sino que tiene la obligación de  crearlos y financiarlos como servicio público que son, tal es así que todas las disposiciones legales, para los procesos de inscripción en escoles de bressol o guarderías, siempre se habla  de las enseñanzas sufragadas con fondos públicos    o como es el caso de la resolución NOS/406/2017  de 25 febrero sobre preinscripción y matriculación, se  habla de enseñanzas sostenidas con fondos públicos.

Dicho lo anterior y ya  que esta enseñanza no es obligatoria, podríamos entender esta como un servicio  que cumple una función social que posibilita el compatibilizar la vida familiar con la  laboral, y como tal servicio pueda ser objeto del establecimiento de una tasa para todos aquellos que usen el mismo, esta tasa debe ser idéntica para todos los usuarios, con independencia de la sensibilización que cada uno tenga sobre la situación de las  familias en estado de vulnerabilidad social, esta situación de vulnerabilidad, debe de ser corregida por la administración pública y no por el resto de usuarias del servicio de guardería, en este caso la administración local debe de aplicar cuantas exenciones o bonificaciones crea oportunas para evitar la desigualdad y facilitar el acceso a las guarderías.

Este sistema de interpretación de la riqueza  si lo llevamos a un extremo, y que uno  se  cuestiona el que no se aplique en su día a otros servicios, puede llegar a ser perverso, pues si hay una diferencia entre tasa e impuesto, es que la primera sirve para contribuir al pago de aquello que usas (contraprestación) y es de carácter voluntario, mientras que el impuesto es obligatorio  y se emplea para el pago por la administración de distintos fines públicos, entre ellos los temas sociales y de solidaridad.

Así que nadie tiene que pagar un sobrecoste sobre el valor real de lo que consumes, aunque este sobre coste de una manera speudosolidaria  vaya a financiar el consumo de otros. Para eso ya hay otros canales.

Según información del Ayuntamiento este coste  de este servicio está situado en los 62 MM de euros, según datos del año anterior cada familia contribuía por hijo con un importe de 289 €, siendo el número de niños escolarizados 8.100, ahora para el curso 2017/18  algunos tendrán que pagar 395 €. Socializando entre los padres usuarios de la Guardería la falta de ingresos por cuotas menores. Déficit que debería asumir el Ayuntamiento a través del superávit existente o con la buena administración de la  recaudación de los impuestos.

Imaginémonos que mañana al Ayuntamiento se le ocurre aplicar este criterio a la tasa por la  recogida de basuras, los ciudadanos pagarían más o menos en función de sus ingresos, una locura.  Y a partir de ese momento tendríamos que ir con nuestra declaración de renta en los dientes a la hora de utilizar los servicios públicos por ejemplo en los transportes.

Una vez más estamos ante un maniqueísmo, que utilizando un principio noble y solidario como es “el que más tiene, que más pague”, este se retuerce y se aplica indebidamente. De esta manera lo convierten en un abuso y lo transforman en injusto, pero eso sí, se piensan que la ciudadanía es tonta y que no verá la maniobra perversa.  

Tal y como comentaba al principio de este artículo de opinión, no sé si es casualidad o todo ello obedece a una estrategia política de que los partidos situados en los  extremos  intenten desarrollar políticas tributarias que lo único que consiguen es hacer más pobre a la clase media, su horizonte hacer desaparecer a esta, cosa que ya están consiguiendo.

Verdaderamente estos partidos, cuando gobiernan, solo lo hacen para sus acólitos, los unos emplean la fiscalidad,  la amnistías, la colaboración público-privada y el desgobierno para hacer más ricos a los suyos, los otros se creen que destruyendo la clase media, cuestión esta compartida por los conservadores,  tendrán  un mayor caladero de votos, y potencian a estos ciudadanos como sujeto para la percepción de  beneficios sociales y exenciones fiscales. Ninguno de estos partidos son generadores de riqueza, de puestos de trabajo, cuando lo hacen ponen en marcha la máquina del  nepotismo.

Está claro que la “Reina del Mambo” quiere más suburbios, en la marginalidad esta su caladero de votos, ya que una vez destruida la clase medía su discurso de salvación encuentra receptores, mientras tanto coquetea con doble lenguaje con  las clases privilegiadas.     

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista (P.S)