LA EUROPA DEL TRANSFORMISMO

10379332_307332976090359_338102754_nSi el festival de Eurovisión, tal y como hemos podido ver en su última edición, ha ganado el transformismo y la puesta en escena, con independencia si este tipo de espectáculo ha supuesto o no, un espaldarazo para la normalidad de la homosexualidad, cuando esta puesta en escena no tiene nada que ver con las sensibilidades de cómo entender la sexualidad, otra cosa distinta es la apropiación por parte de algunos para su causa. Lo que está claro que para otros, entre los que me encuentro, ha supuesto la decadencia total del festival, ya en declive desde hace años. En definitiva lo que ha triunfado en realidad ha sido el “frikismo”, en lugar de la buena música.

Pues algo parecido está pasando con las Elecciones Europeas, para unos es una gran oportunidad de cambiar las políticas que con aires tibios nos vienen del centro de Continente, para otros sin duda es acudir a una cita electoral que está puesta en el calendario sin más, pues no hay una verdadera intención de cambiar las políticas que dictan cuatro tecnócratas bien colocados por la Banca o por los grandes mercaderes de productos financieros. Este déficit democrático lo estamos pagando bien caro. Será por eso por lo que los grandes partidos encabezan sus listas con políticos ya amortizados.

Al parecer el hecho de coincidir la convocatoria de  las elecciones al Parlamento Europeo,  con el mencionado Festival, algunos de nuestros políticos se pirran  por vestirse de lagarterana, una vez que se ha pactado  que lo de “la corrupción no se toca”.

Así que aseguradas sus vergüenzas, nadie quiere ser lo que en realidad son, prefieren convertir este evento en un carnaval luciendo sus trajes tradicionales sacados de los baúles, ya apolillados y con olor a rancio, en busca del voto que han ido perdiendo a lo largo de la legislatura y a intentar recuperar afectos ya olvidados. Este intento de mostrarse diferentes solo es en la teoría buscar la diferencia donde en realidad no la hay, es un intento baldío de verbalizar sus teorías ideológicas. Sus actuaciones no se corresponden con la honestidad de sus ideologías que dicen profesar.

Los partidos que comparecen por primera vez o son minoritarios, se afanan en “mandar un mensaje” tanto el PP como el PSOE, son lo mismo. Y tanto los unos como los otros tienen razón. Si nos limitamos a analizar su comportamiento durante el mandato europeo que termina, podríamos decir sin temor a equivocarnos, que sus actuaciones son iguales.

Han sido los líderes del Partido Socialista Obrero español, los que abrieron la puerta para que fuera posible, el tan traído austericidio, con la modificación de la Constitución, donde se vendió Soberanía  a cambio de mantener un determinado reconocimiento ante los países, poderosos de la Europa Central, y Fueron los populares postrados de hinojos ante  los intereses oligárquicos y bancarios los ejecutores de las políticas de recortes que han empobrecido a la sociedad española, que incluso han hecho posible la desaparición de  las clases medias.

Ahora unos y otros no reconocen la paternidad de sus hechos, y de repente se han acordado, sobre todo los de izquierda, que hay que estar por las políticas socialices, porque ello les hace diferentes de los populares. ¿Ya no nos acordamos lo que hace el flamante Comisario de la competencia en Europa, el “sociolisto” de Joaquín Almunia, con su postura sobre la reforma de las pensiones, COINCIDENTES con las tesis del Partido Popular, o su postura con los astilleros españoles? Que obligaba   a estos a devolver los 3.000 millones del “tax lease”, que prácticamente acababa con este sector industrial.

El Partido popular, como decía anteriormente ha sido el ejecutor de las políticas monetaristas, y de los juegos malabares, que en un visto y no visto, han traspasado el dinero público a manos  privadas para el saneamiento de la Banca  privada Española, para que esta pudiera pagar sus deudas al Bundesbank y otros bancos europeos, que ha terminado con el estado del bienestar y nos ha situado a las puertas de los países del tercer mundo, con más de tres millones de personas en el umbral de la marginación, y más de seis millones de personas en paro.

Claro, que si hablamos de corrupción, ambos dos, tienen una mochila llena de servidores públicos imputados, hasta tal punto que para atar dicha mochila tienen que forzar su cierre haciendo fuerza con el pie. Ambos dos, han permitido que en Europa siga habiendo países fiscales.

Es verdad que son distintos en sus orígenes ideólogos, al menos en la teoría, pero como dice el pueblo llano, “obras son amores y no buenas razones” se convierten en más de lo mismo. 

Ahora con la convocatoria de las elecciones, ha llegado el momento de transformarse, volver a los principios y a los orígenes, hablan de políticas sociales, los unos y los otros vuelven a mentir, ¿y por qué mienten nuevamente? Es sencillo, parten del principio que los suyos saben perfectamente lo que son y lo que pretenden, por tanto estos son seguros, la mentira va dirigida al trabajador despistado, o a ciudadanos que de buena fe, seguros de que le darán otra oportunidad, para ello cuentan con su maquinaria publicitaria, y se envía el mensaje de que España empieza a ir bien gracias a ellos, claro que cuando dicen España va bien, lo que realmente dicen es “apaña y vámonos”.

Como no hay una verdadera política para la Construcción Europea desde una perspectiva social, la izquierda se acomoda a las políticas neoliberales que practica la derecha, no planta cara y cogidos de la mano, ambos dos, se convierten en bufones de la Corte Teutona, entre risas por comer migajas y reírle la gracia a los mercados, los reyes del transformismo en este carnaval Europeo, se les quedó en el olvido el llanto del pobre y la Unidad política Europea.

Así tenemos una Europa insolidaria, a punto de dividirse en dos, la Europa rica y la Europa pobre, una Europa que es el hazmerreír en política de defensa, Crimea, como ya lo fue en los Balcanes, en política de fronteras, como Ceuta y Melilla, en política de lucha contra el Fraude, paraísos fiscales, en política sociales, inestabilidad laboral y recortes sociales.

De lo que si estamos seguros es que hay que ir a votar a pesar de todo, ya que aunque es una opción, indica poca credibilidad del sistema y eso es malo, también estamos seguro que los dos partidos mayoritarios, anteponen el bipartidismo a los intereses de los ciudadanos, y su práctica democrática tiene muchas carencias, y ya no hablemos de su deplorable gestión.Así, que se sigan disfrazando de bufones, de frikis o de lagarterana, que seguramente nos harán reír, pero de pena. Seguirán con sus puestas en escena, preciosistas, llamativas y de fuego de artificio, pero no sabremos si saben cantar o no, y será una incógnita el género a que pertenecen. El riesgo es que el Festival de la Democracia, se convierta en un carnaval de mal gusto.

Isidro Carpio García
Secretario General
PARTIDO SOCIALISTA