“LA COSA CATALANA”

INDEHe procurado no expresar abiertamente lo que pienso de la “cosa catalana”, como algunos la denominan, entre otras cosas porque la denominación de “cosa” ya que suena despectivo, y nos recuerda a la cosa nostra, máxime viniendo de un sector que cuenta con mis más absoluto rechazo, sí, estoy hablando de la derecha que nos gobierna, mal nos pese bajo el manto de una mayoría que así lo expresó  en las urnas el pasado 20 de noviembre del 2011. No sería la primera vez que por métodos democráticos se llega al fascismo. (Como ocurrió con la Alemania Hitleriana)  Y digo mal nos pese, porque la cuestión es que fue un acto colectivo llevado a cabo en la más absoluta libertad. ¿Deberíamos culpar de la situación económica, de la destrucción del estado del bienestar, la restricción de derechos, del servicio de la política en pro de un capitalismo brutal que se nutre a costa del trabajo y sufrimiento de una mayoría de ciudadanos, a cada uno de los votantes que depositaron su confianza entonces? Evidentemente a mi modo de entender no. La corresponsabilidad del votante no llega a tanto, el responsable para mi es quién ejecuta las políticas, es quién miente y manipula para llevar a cabo su ideario político escondido en falsas promesas, en datos manipulados, en largos silencios actuales y añejos, aderezado con la densa capa de corrupción cuyo hedor es nauseabundo, vomitivo  y repugnante.

 No hace tanto tiempo en este país España, las políticas eran la “cosa” de un dictador, un genocida, un asesino que tomó por la fuerza las riendas de lo que él creía suyo, su particular cortijo. Eso sí que era “la cosa”.

La historia es la que es, silenciarla, omitirla o tergiversarla es a todas luces corromperla. En esa ESPAÑA enlutada, ensangrentada, dolorida y silenciada, silencio roto por murmullo de rezos que pretendían ahogar el  sollozo de una madre, de un padre, de unos hijos vilipendiados.

La frase escrita  en  Twitter por un activista e independentista, y más concretamente un cofundador del Circulo Catalán de Negocios (CCN). “Alguien tendría que hacer una base de datos con los que hoy insultan a los catalanes. No sea que cuando seamos independientes vengan a buscar trabajo” frase que pretende congraciarse con las políticas del Presidente Mas, pero lo único que consiguen es generar odio, jugar con el trabajo de la gente que vive en Cataluña, al más puro estilo fascista.

Comparar esa ESPAÑA  con la actualidad es simplemente abominable, una sin razón y un desconocimiento de la realidad actualidad y de la historia, solo cabe en la mente de un memo o de un alienado.

¿Otra vez los buenos y los malos?

Claro que visto desde otro ángulo, sí que es posible comparar personajes  de la historia reciente  con algunos iluminados actuales, por ejemplo podemos comparar a Lluis Companys  con Artur Mas, que dicho sea de paso, ya que se declara descendiente de Colón, más bien pudiera ser descendiente directo políticamente hablando de Companys, los dos pasaron de ser nacionalistas españoles  a independentistas catalanes, para lo cual no dudaron en dar golpes de Estado siendo representantes del mismo. Y algo tienen que ver aquello actos  de  COMPNYS con el advenimiento de la Dictadura franquista. 

¿Para qué quieren segregar parte del país y formar su propio chiringuito? Le recomiendo una buena sesión de monopoly, es la única manera de que sus métodos fascista pueden pasar desapercibidos y lo más importante de todo no seguiremos soportando la estela del fascismo, o si lo prefiere el lector feixisme, en catalán, aunque las connotaciones de la palabra da igual el idioma que utilices, es fascismo, y este no es nuevo, es añejo y la fetidez que trae es la misma de siempre y va impregnando hasta las vestiduras más nuevas.

Pruebas de cómo entienden algunos el nacionalismo ya las tenemos, como son las confesiones del padre del nacionalismo, el EX-HONORABLE, el apestado como él mismo se denomina ahora en su bien ganada  soledad, posiblemente en un arranque de sinceridad.  Nos hizo ver que hacía todo lo posible en pro de su amada patria durante más de treinta años, el único defecto de este trabajo es que confundió el bien de los catalanes con su propio bolsillo.

Es necesario repasar la historia, y yo empezaría por la reciente, mucho después de que Colón, mercenario  al servicio de los Reyes Católicos descubriera América.

Se dice que cada vez que Rajoy habla de Cataluña, nace un independentista, estos se lo han llegado a creer de tal forma que dejan fluir su verborrea.  Pero desde el punto de vista progresista, lo que realmente nace es un desafectado a la clase política, que en su orfandad se decantará por  políticas extremistas, ya sean de derechas o izquierdas.   

Hoy en Cataluña no existe ninguna fuerza política que aglutine el desencanto del independentismo, y este evidentemente no está llamado por el que en su día fue llamado a serlo, estamos hablando del PSC, Péndulo Sinrazón Calamitoso, que dependiendo por donde sople el viento son una cosa o casi otra o las dos a la vez, esta situación le está dejando sin espacio político en Cataluña, al no diferenciarse del nacionalismo. Es tan calamitosa su miopía, que a buen seguro seguirá cayendo en picado. Su afán de congraciarse con unos y con otros le está llevando a la búsqueda de argumentos para justificar su quehacer que rozan la desvergüenza, en el fondo de esta sin razón es la falta de ideología. 

Por último permítanme que mate literalmente a la “cosa catalana” dejémoslo en “la cosa” y a Cataluña la respetan y la honran, los unos y los otros, y no se me ocurre mejor forma para ello, que no se invente más patrañas de ansias de libertad por ejemplo, porque aquí en libertad ya estamos, pese a quién le pese, dejen de sentirse amenazados por la ley, cúmplala, cumplámosla todos. Dejen de jugar con los sentimientos de la ciudadanía. Trabajen ustedes para resolver los problemas de los ciudadanos. (el paro, la sanidad, la educación, pago a los proveedores, etc).

Dejen ustedes los cantos de sirena  del independentismo.

María Marcos González
Secretaria de Organización
Partido Socialista P.S.