LA CATALUÑA FEUDAL SE RESISTE A SER MODERNA

Que las Elecciones  Autonómicas de Cataluña  realizadas en el día de ayer prometían debate, es cuestión que no han defraudado, y que el mapa político resultante nos daría un comportamiento sociológico que ya preveíamos tampoco nos ha desmentido.

Hay seguramente muchos análisis que oiremos en los próximos días y meses, todos ellos interesados y muy posiblemente alejados de la realidad, así que bajo esta premisa estoy seguro que el lector también dirá que este es interesado,  seguro que lo es, aunque no esté precisamente  en mi ánimo serlo.

Así que sin más preámbulo vamos a las primeras valoraciones y la primera de ellas por las causas que ahora no vamos a entrar es que hay varias Cataluñas, está la Cataluña Constitucional y la Cataluña separatista; está la Cataluña del campesinado y la Cataluña industrial; esta la Cataluña moderna y la Cataluña cateta, todas ellas definidas así por la procedencia de los votos depositados en las urnas el pasado día 21 de Diciembre de 2017.

Otra de las valoraciones que hacemos, es que intentar gobernar en contra de la mayoría social  es un riesgo que previsiblemente traerá problemas y profundiza en la fractura social ya existente y al parecer irreconciliable. Este desatino ocurre porque aquellos que han gobernado Cataluña durante más de treinta años, burguesía catalana, no les ha interesado cambiar una Ley Electoral que permitía y permite, que los votos de las zonas menos pobladas < zonas del interior y la llamada pagesia>  valgan a la postre tres veces más que los de las zonas pobladas e industrializadas, que son las zonas más abiertas y proclives a los cambios sociales. Por estas reglas vemos que se puede dar una mayoría social en votos y esta no esté representada en la misma medida en el Parlamento Catalán, es más la minoría social puede imponerse por esta regla a la mayoría social como es el caso.

Una valoración más nos indica que el “Victimismo” es el instrumento preferido del nacionalismo y una  vez más es el elemento aglutinador, que lejos de ser racional, es sentimental y  dado a la épica.

La aplicación del famoso art.155 de la Constitución, que regula entre otras cosas la corrección de los desmanes en la gobernanza de la cosa pública, así como la desobediencia a las leyes, que fue aplicado al independentismo en el Gobierno de la  Generalitat de Catalunya, les ha venido de perlas a los partidos independentistas para estas elecciones autonómicas. Claro que ellos solo han aprovechado la ocasión, pues este se ha aplicado de una manera timorata o como dice el dicho popular “ a medias tintas” lo que les ha permitido seguir contando con los medios de comunicación como TV3, o Cataluña Radio, donde se seguían impartiendo consignas proindependentistas, en todo el proceso electoral.

Proceso electoral convocado por el Gobierno de España por  aplicación del ya mencionado Art. 155, que convoco elecciones con demasiada urgencia, cuando ya no había tal, dado que los que se conjuraron para dar el “Golpe de Estado” ya estaban a buen recaudo y el despilfarro de la Generalitat estaba controlado por la intervención, no dando tiempo a que las cosas se asentarán, es decir a que determinados procesos judiciales concluyeran, al no ser así,  el independentismo ha visto propicio incluir en sus  listas electorales a gente acusada de sedición, encarcelados y otros fugados. De esta manera  acrecentaba el  victimismo, y utilizando esta situación como arma arrojadiza contra todo aquel que se dignara oponerse al independentismo.

Por estos motivos hemos vivido una Elecciones Autonómicas, cuasi plebiscitarias o de bloques, formados por distintos partidos en cada uno de estos, jugando a su vez en segunda pantalla, como se dice ahora, sus propios intereses, corriendo de esta manera distinta suerte.

Ciudadanos sin duda ha sido el vencedor de unas elecciones, posiblemente las más determinantes de las habidas en Cataluña, ha cambiado el discurso izquierda/derecha y se ha hecho con el feudo del cinturón rojo o industrial de Barcelona, hasta ahora socialista, siendo ciudadanos un  partido liberal. Pero si ello ha sido posible ha sido porque han tenido un discurso sin complejos sobre la defensa de la Constitución, de la aplicación del Art.155 y contra el independentismo excluyente.  

Por el contrario el PSC de Iceta  ha vuelto a las andadas, por eso decíamos en otro artículo de opinión publicado recientemente, que el PSC no era de fiar, y así se lo han hecho saber los electores. No han entendido las proclamas de Iceta a  favor de un posible indulto a los “golpistas”   en caso de que estos fueran penados,  ni la incorporación de determinados personajes en sus listas, procedentes de UNIÓ  en detrimento de los propios militantes, por lo cual podríamos afirmar que lejos de aportar algo este nacionalismo moderado, lo que le ha pasado aquello “las  que entran por las que salen”. Tampoco se ha entendido aquello de la quita a la deuda de Cataluña y mucho menos la España Federal que vende, que es la de las desigualdades o de la asimétrica como vienen en llamar ahora.  Por eso el resultado obtenido, partiendo de la debacle de otros comicios, es exiguo que ya no solo no  vale para postularse como Presidenciable, como hombre de consensos, es que no vale ni para favorecer el bloque constitucionalista.

Su oferta de ofrecerse al resto de los partidos, después de los resultados electorales, es la de felpudo para cualquier opción política, siempre que renuncien a la “unilateralidad” ya que otro caso no se la permitiría el PSOE, que dicho sea de paso creo que también se lo debe hacer mirar.

Catalunya en Común Poden, una formación que ha perdido un treinta por ciento de su electorado pasando de  once diputados a ocho, y cuya aspiraciones eran convertirse en la llave que permitiría la formación de gobierno ya fuera por su abstención o de participación de gobierno, pero que en el fondo aspiraba a formar un gobierno tripartito don PSC y ERC, se le han diluido sus aspiraciones como un azucarillo en el agua. Dado que sus electores más próximo al nacionalismo han preferido votar a los independentistas, sus problemas con Podemos también les han  pasado factura y sus propuestas sociales  han caído en saco roto, la prioridad para el electorado era Constitucionalismo o Independentismo y la equidistancia que  la formación de Catalunya en Común Poden, ha mantenido en esta campaña les ha relegado a insignificancia.

La otra formación del bloque Constitucionalista ha pagado la consecuencia de su desestructuración como partido en Cataluña, situación esta que vienen padeciendo desde hace tiempo, a lo que hay que unir la mala acción de Gobierno del PP y lo timorata de esta al aplicar el Art. 155 que se ha quedado en agua de borrajas para lo que esperaba su electorado. Esta situación casi al límite de la extinción, lo llevará al Grupo mixto del Parlament de Cataluña,  junto a la otra fuerza de ideología distinta y extrema de izquierda la CUP, pero en esta caso aunque casi no perceptible en el arco parlamentario, si es determinante para un posible gobierno independentista.

Desde el punto de vista político es interesante analizar el salto cualitativo que ha dado en estas elecciones, Junts por Cataluña, marca blanca de Convergencia,  que concurría en solitario  al margen de Esquerra Republicana. Su anterior socio en las listas electorales y con quien formaría gobierno, que a la postre resultaría el impulsar de las leyes de transitoriedad y lo que esta situación desencadenó.

Esta formación ha sabido rentabilizar al máximo la épica de tener a un Ex presidente cesado por la aplicación del Art.155 y huido, así mismo en este discurso ha sabido tapar sus procesos judiciales por corrupción, con la bandera del independentismo y ha obtenido un resultado en el que ha ganado a su aliado del anterior Gobierno de la Generalitat, es decir a Esquerra Republicana de Cataluña, enviando a esta a la tercera posición del ranking, zanjando así sus polémicas sobre ¿Quién debería ser el Presidenciable del nuevo gobierno, en caso de formación de este por las fuerzas independentistas?

Si Ciudadanos es el verdadero ganador de estas elecciones y que muy posiblemente no gobernará, Junts por Cataluña ha resultado ser el primer partido representante del independentismo catalán. 

La situación que se avecina nos resulta harto complicada de gestionar a pesar de las mayoría que a priori indican los resultados, pues nos encontramos con diputados electos huidos o encarcelados, lo que podría variar  el quórum del hemiciclo en la sesión de investidura por un lado. Por otro nos encontramos que el presidenciable, una vez solventado la dicotomía Junqueras / Puigdemont.

Nuevamente se les presenta a los independentista la opción estar dentro de la Constitución o mantenerse nuevamente en la desobediencia y la unilateralidad. La tuvieron cuando eran gobierno, pudieron convocar elecciones y habernos evitado el espectáculo que han dado y evitarse muchos problemas de cabeza o seguir con la DUI <declaración unilateral de independencia> y optaron por esta vía con ello llevaron a Cataluña a la pobreza y al sostenimiento de la épica.

Su próximo gobierno tiene dos opciones, una pactar con la CUP y tirarse al monte nuevamente, ya que deberán aceptar  los principios de los anticapitalistas, más republica social a través de la vía unilateral, o bien,  si no aceptan este chantaje de los anti sistema, podrán conseguir la mayoría absoluta pactando con Catalunya en Común Poden que al parecer últimamente flirteaban con Esquerra Republicana de Cataluña.

Un agnóstico como yo, y me duele, pero tengo que decir que “Dios nos coja confesados”, pues las dos soluciones no llevan a más de lo mismo: corrupción, revolución a las del siglo XIX y XX, vuelta al feudalismo y por el otro lado no nos queda más remedio que  la “Resistencia” contra el supremacismo.