INSULTO A LA DEMOCRACIA

nA pesar del rotundo fracaso que ha sido el la consulta promovida por la Generalitat de Cataluña, los partidos independentistas, la Asamblea Nacional de Cataluña (ANC)  y Ommiun Cultural, ya que la participación ha sido menor que en las últimas elecciones Autonómicas, en lo referente al bloque nacionalista, y eso que podían votar las personas mayores de 16 años y todos los extranjeros que viven en Cataluña, ya que para ello bastaba estar  empadronado en Cataluña.

Los fascistas han pretendido dar un golpe de timón al Estado de Derecho, realizando una consulta que para ellos es refrendaría, para todos los demás “ilegal “a todas luces, esta ha sido posible por la permisividad de un Gobierno mentiroso y traidor a la propia Democracia, ¡estarán contentos!

Los unos porque se han salido con la suya, se han  reído  de las Leyes, de los autos o resoluciones  del Tribunal Constitucional, los otros  porque mientras decían que nadie se saltaría las leyes, estaban negociando, en la trastienda de la política,  su negociación se basaba en como saltarse el Estado Derecho, así,  el yo te dejo poner las urnas de cartón  si el Gobierno de la Generalitat no encabeza esta consulta, no es más que una irresponsabilidad, dejación de sus funciones  y un fraude de Ley. El  dejarlo en manos de la sociedad civil, se traduce más bien en, así unos y otros no asumimos nuestras responsabilidades y si os parece como contrapartida nos tapamos la corrupción.

Una vez más el nacionalismo catalán les ha traicionado, ha encabezando ya no solo dando  publicidad al acto y poniendo medios, sino liderando este fraude electoral.

Podemos decir bien a las claras que los unos y los otros se han puesto al margen de la Ley, los unos haciendo de su capa un sayo y los otros como el avestruz  metiendo la cabeza en la arena. Vergüenza.

No nos extraña en absoluto que salgan fuerzas emergentes y que copen los rankings de la encuestas, a pesar que su predicamento se base en una ideología ya olvidada y cuasi desterrada de la vida política como es  el comunismo. Al menos en los países de occidente.

Estas políticas realizadas por los partidos tradicionales, que han entendido que el postmodernismo es la solución, mediante la falacia de la regeneración política, obligada y necesaria por su incompetencia y por su propia corrupción. Ello no es de extrañar pues   se han llenado de elementos que suponían que su  llegada a la vida política era el enriquecimiento, los otros porque querían ser funcionarios, cuando no aquellos otros   que por sus sensibilidades, suponían una pincelada exótica, esta parecía tener un plus para acceder a los cargos de relevancia dentro de la política.

Lo que hoy ha pasado en Cataluña no es un mero acto de propaganda política y fascista, por ser excluyente y querer ser impuesta a más de  cuatro millones de catalanes,  es mucho más, es un acto antidemocrático y delictivo, penado en nuestro Ordenamiento Jurídico y como tal se debe proceder.

En Cataluña llevamos más de cuatro años, soportando actos de esta naturaleza que no se han querido contrarrestar con la Ley en la mano, desde que un tal Montilla, para más inri de Córdoba, se puso al frente convocando una manifestación contra la resolución del Tribunal Constitucional por declarar el Estatuto de Cataluña inconstitucional.

Muchos hemos sido los que hemos solicitado amparo al Gobierno, la respuesta, el silencio. Ahora si el gobierno se despoja de su mala conciencia por haberlo permitido, no negocia la corrupción, la financiación ilegal de su partido, de los múltiples casos que les afecta a través de sus miembros. Tiene una gran oportunidad de restablecer el orgullo del pueblo español al que dice representar, actuando de conformidad con las leyes, por las ofensas realizadas contra el Estado por aquellos que a pesar de que son miembros del mismo, lo han deshonrado siendo desleales y traidores al mismo. Ha de encausar a todos aquellos que han prevaricado, a todos aquellos que han malversado, a todos aquellos que han participado y que han hecho posible una consulta antidemocrática e ilegal. Estos  entre otras consecuencias deberían perder sus derechos civiles. Creo sinceramente que se a de ir contra todos aquellos que han crispado la convivencia social en Cataluña.

En España en estos momentos hay dos problemas que son fundamentales y que hay que erradicar con todos los medios que el estado tiene a su disposición.

Uno está claro que hay que acabar con la lacra social que es la corrupción, que todos los individuos que se han beneficiado de la misma vayan a la cárcel, se llamen como se llamen, y si son personas públicas deberían tener penas adicionales ejemplarizadoras. Ya hemos propuesto en otras ocasiones que después de devuelto lo robado  o en su caso fiscalizado su patrimonio, y una vez cumplida la correspondiente pena de cárcel el destierro sería muy adecuado sobre todo para individuos que han hecho un daño irreparable a la sociedad y a la democracia como es el caso del padre del Nacionalismo moderno, el delincuente Pujol, que hoy votaba como si siguiera siendo impugne.

El  verdadero cáncer para la democracia no es otro que el Nacionalismo, y aquí no digo lacra, pues esta se puede eliminar sencillamente con voluntad de quererlo hacer,  no así con el nacionalismo pues este debe de ser extirpado.

La Constitución del año 1978, que nos ha permitido vivir en paz social durante treintaicinco años, fue creada desde la honorabilidad y del pacto social, aparcando venganzas y rencores.

Hoy ya sabíamos que la constitución se debería reformar, algunos hemos planteado la necesidad de establecer un nuevo proceso constituyente para realizar un nueva Constitución y que  la refrende todo el pueblo español.

Esta nueva Constitución además de garantizar el Estado del Bienestar, léase pensiones, educación, sanidad. Debería establecer una nueva formulación del Estado que posibilitara la convivencia de los españoles desde la igualdad la generosidad y el equilibrio inter-territorial, donde no tuvieran cabida los nacionalismos periféricos al igual que tampoco tienen cabida los partidos fascistas.

Isidro Carpio García
Secretario General
PARTIDO SOCIALISTA (P S)