HEMOS NEUTRALIZADO UN PELIGRO

estampa-sorpasoCon motivo  de las pasadas Elecciones Generales, y después de haber visualizado los debates para la envestidura de Pedro Sánchez, escribí un artículo titulado “Después de la tempestad viene la calma”, donde pronosticaba que íbamos directos a unas nuevas elecciones, pero a la vez manifestaba que el tiempo que transcurriría entre una convocatoria y otra no era un tiempo perdido, pues era un tiempo ilustrativo para conocer a los nuevos protagonistas de la vida política, dígase partidos  emergentes. ¡Y vaya si los hemos conocido! El que impidió que el PSOE gobernará, se ha mostrado como el chico pluri-ideologico, en el tienen  cabida desde las filosofías políticas más extremas, estalinismo/comunismo hasta las filosofías más sociales practicadas por Olof Palme, es decir el socialdemócrata más avanzado, eso sí, también es el máximo defensor de los oscuros intereses de los nacionalismos. Vamos que nos ha resultado el tal Pablo Manuel y sus correligionarios en el más eficaz instrumento para el “Cambio Social” ya no es que sea un  tres en uno, sino en él sería más justo  el ocho en uno.

De esta guisa, el conductor del programa la Tuerca, con efluvios Iranís, cuando no  untado por el bolivarianismo, inventó para la nueva campaña de las elecciones celebradas ayer, acuñar un nuevo vocablo “el Sorpaso”, consistente en arrebatarle al socialismo del PSOE  ser la fuerza mayoritaria de la izquierda. Pero no se quedó ahí, llevado en volandas por los demoscópicos, que también se lo deben hacer mirar, se vio ganador de las Elecciones Generales. Su estrategia pasaba por  meter en una caja de los desastres a todo aquel que se auto convenciera de ser el más progre. Dentro de poco veremos las disidencias  que esta situación provocará al no poder formar gobierno. Bueno siempre podrán formarlo con su patrocinador más interesado el Partido Popular, Así el Sr. Anguita verá su sueño colmado, un gobierno de pinza y cargarse a los socialistas. Este personaje cordobés, no ha sido capaz de superar en su ciudad natal a populares y  socialistas, situándose en un exiguo tercer puesto, al igual que Ciudadanos, con  un escaño.

Aunque el Sr. Rajoy decida, lo que por otra parte es de cajón, deshacerse del clínex que representa  Podemos, pero  como es de bien nacido ser  agradecidos, utilizando la filosofía cordobesa, en honor al Sr. Anguita, maestro de la pinza con el Sr. Aznar, bien podría ofrecerle al Sr. Iglesias un Ministerio, que  podría llamarse el de “los Lúmpenes”, en agradecimiento a los servicios prestados.

La consecuencia de este desaguisado lo vimos ayer noche con el recuento de los votos, donde Podemos y sus confluencias no consiguieron superar ni en un solo escaño los resultados anteriores, es más, Podemos como tal perdió un escaño a pesar de haber presentado conjuntamente con los comunistas de Izquierda Unida. Y ya no digamos en su pérdida en votos superior al millón que conjuntamente han cosechado, en comparación con las realizadas el 20 de Diciembre.

A pesar de lo dicho anteriormente, el panorama que se presenta tras el resultado de las Elecciones Generales de ayer es distinto, aunque muy parecido al que se produjo el 20D, las estrategias para formar gobierno pueden ser similares, eso sí, los pesos específicos de las distintas formaciones políticas ha variado sustancialmente.

Aquí quisiera recordar mi articulo publicado tras el 20D titulado “la democracia tiene una salud de hierro”, pues en él ya se abordaba por mi parte ¿Quien debería tomar la iniciativa para la formación de Gobierno?  Y cual debería ser el papel a jugar por los Socialistas del PSOE, creo que tiene total vigencia al día de hoy y creo que Pedro Sánchez y el PSOE, no deberían de desaprovechar esta segunda oportunidad, que le viene caída de las urnas.

Los resultados dados  por otra parte nos dicen algo importante, los partidos clásicos siguen siendo los llamados a protagonizar la vida pública en este país; el debate izquierda/derecha sigue más vigente que nunca; el centro político es una utopía, no así la centralidad de las políticas;  el comunismo tiene un lugar en la historia ya que a pesar de los ingredientes, nuevas siglas, de la sopa de letras en que se han convertido, seguirán siendo una opción minoritaria y digna cuando se mantiene en su ideario y el hazmerreir del mundo cuando lo transgreden; los nacionalismos ya no son las fuerzas mayoritarias en sus territorios, se desangran en votos y pierden toda la credibilidad ante un mundo global.

Ahora necesitamos ejemplarizar la vida política de nuestro país, acomodar las estructuras del Estado a las  nuevas exigencias de democratización del mismo, ya no valen situaciones provisionales, que se eternizan en el tiempo y acaban siendo una rémora al Estado Federal sin transversalidad.

Con mucha probabilidad viviremos en un Estado con un gobierno minoritario, lo que nos anima a creer que desde la oposición se fuercen determinadas reformas constitucionales,  así como de la propia ley electoral para que fomente la participación y la igualdad entre los ciudadanos.

El riesgo que corremos es que con un gobierno conservador y si la oposición o el conjunto del Congreso no lo impide, sigamos con un Gobierne que socialice perdidas y cuando esto sucede ya sabemos quién es “Don Paganini,” el que dispone de una nomina. Siempre que un gobierno liberal o conservador hace gala del  intervencionismo, este  va  más dirigido a  aliviar lo privado, en lugar de ser garante de lo público y social.

No sería honesto por mi parte, el no hacer mención alguna a  los buenos resultados de Podemos y sus confluencia en Euskadi y Cataluña, donde han conseguido ser la primera fuerza política, desbancando a los nacionalistas tradicionales. Pero su éxito está basado en la creencia de que serian una opción de gobierno clara en España, para así negociar referéndums secesionistas, es más, pienso que tienen un voto prestado de los nacionalistas como estrategia para llevar adelante su hoja de ruta. La  obsesión de poder de los podemitas se ha convertido  en una gran aliada de los nacionalistas convirtiéndose los podemitas  en un   mero instrumento   al servicio simbiótico de ambos.

El pueblo ha dictaminado, ahora los políticos han de saber gestionar su mandato, si no quieren ver como la abstención crece y la legitimación se desvanece, esta vez sí.

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista (P.S.)