HARTAZGO

No voy a ser yo, aunque podría, pintar el cuadro de la España real, supongo que al igual que muchos ciudadanos. Estos días nos han dibujado muchas Españas, cuestión esta que hemos podido visualizar a través del debate realizado por   la presentación de la moción de censura del  partido PODEMOS y sus confluencias.

Los distintos partidos del arco parlamentario, nos han ido dando las pinceladas de cómo entienden la España actual, sin perjuicio de que estas estén respaldadas por una mayoría o No de sus colegas parlamentarios, como esta España dibujada a  pinceladas gruesas debería transformarse  en un cuadro digno de ser colgado en cualquier museo.

De igual modo hemos escuchado en los corrillos de la calle, en bares y tabernas, siempre dentro del ámbito del  marco de la discusión de la moción de censura, que haría cada uno de los ciudadanos, con los políticos, con las autonomías, con la inmigración o sencillamente con los corruptos.

Como se pueden imaginar las conversaciones y afirmaciones  han sido de lo más variopintas, desde el justiciero que metería a todo el mundo en la cárcel, al fascista sin conocimiento que eliminaría la democracia, según ellos base de todos los males y de los desordenes de este país, claro que muy lejos no estaban todos aquellos que una y otra vez despliegan su verborrea para situar a la España del siglo  XXI, como la España negra del siglo XVI, que antes y ahora son los  verdaderos artífices de la hispano fobia.

Si algo se ha puesto con luz y taquígrafos, ha sido que siendo este país,  un país de “izquierdas”,  gobierna la derecha corrupta, la de siempre. Lo peor es que con la correlación de fuerzas existente en el Congreso de los Diputados, las fobias  ancestrales entre las izquierdas , los advenedizos verdaderos defensores del neoliberalismo y los del discurso independentista, el Gobierno ni se inmuta, dada la debilidad de la oposición y  sale satisfecha de un debate, en el que se han dicho muchas verdades e imputa actos nada  democráticos a ministros y al propio  Presidente del Gobierno que  pasara a la historia como el Presidente de la Corrupción.

Pero hay otras conclusiones que podemos sacar, una de ellas es sin duda la instrumentalización que hacen los señores de Podemos de la democracia y del parlamentarismo, para  generar un batalla soterrada hacia el Partido Socialista Obrero Español, primer partido de la oposición, con la intención de incrementar su espacio político aunque sea dándole oxígeno al gobierno que dicen querer derrocar y así de esta forma implantar su objetivo de Partido e ideología  única. Su postura de no definirse sobre donde recae la Soberanía Nacional, así lo confirma.

Claro que si hablamos de Soberanía Nacional, todavía tenemos en nuestra retina a la imagen del portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña, con un discurso incendiario que si no hubiera sido expuesto en sede parlamentaria habría que someterlo a las reglas del juego democrático e imperio de la ley, pudiendo ser acusado de apología contra la integridad de España y de sedición. Estos juntamente con los personajes o filoterroristas de Bildu, son los compañeros de viaje de los “podemitas” en otro tiempo aglutinadores de llamado movimiento de indignación del 15 M. que lejos de venir a cambiar las cosas, hoy refuerzan a gobiernos de reaccionarios de derechas.

Este debate algún elemento positivo tenía que tener, y este no es otro que el ver después de mucho tiempo un Partido Socialista Obrero Español, renovado en su propia tradición socialista, no cayendo en los cantos de sirena de derecha, ni en las trampas saduceas de lo que se vine denominando nueva izquierda. Aunque tendrá que explicar muy bien eso de “la España Plurinacional”  muy bien para no caer en viejos tópicos o errores. Nos gustaría saber que aquello acuñado por Felipe Gonzales de “el hecho diferencial de Cataluña” ya es agua pasada y vamos directamente a una reforma Constitucional que permita pasar del Estado de las Autonomías, al Estado Federal de España, no cayendo nuevamente en al” Estado por la tercera vía”.

A mi entender no cabe otra definición sobre  España  que no sea la de Nación y  los territorios que la integran,  pueden ser hasta Estados Federados, siempre que se tenga bien presente que una vez establecido el Estado Federal de España, o mejor dicho Republica Federal de España, ningún ciudadano de los estados resultantes, ni estos mismos,  podrá utilizar términos secesionistas en sus distintas vertientes en el discurso  político, siéndoles de aplicación  el Estado de derecho  con toda su fuerza.

Así que en la coyuntura política en la que nos hallamos, por acción de unos, independentismo catalán y sus satélites, o por la dejación de otros, el resto de las fuerzas políticas y los gobiernos habidos, caben tres  estadios.

Uno. Pacto para reformar la Constitución en los términos expresados anteriormente, es decir la creación de una España Federal de verdad, con todas sus consecuencias, y en donde entre otras cosas también se consensuen la relación Estado- Religiones, y  nos preguntemos ¿si tienen cabida todas las ideologías políticas en la misma? Y como es evidente no puede ser una Constitución de la Monarquía Española como ya sucedió en otros momentos de nuestra historia.

Dos. Realización de un REFERENDUM de ámbito nacional convocado por el Gobierno, donde la soberanía nacional, el pueblo, decida si quiere que Cataluña se convierta en un Estado independiente de España o  no. Esta opción ya la expuse en un artículo de opinión titulado EN EL PARTIDO SOCIALISTA ESTAMOS POR” EL DERECHO A DECIDIR” en fecha 25/04/2014.

Tres. Aplicación del art.155 de La Constitución, suspensión de la Autonomía de Cataluña, debido a las constantes provocaciones, desobediencia y deslealtad del Gobierno de la Generalitat, para con el Estado Español y sus Instituciones, e inmediatamente convocar nuevas elecciones  en Cataluña.

Ello quedaría incompleto si no se persiguiera y se hiciera recaer el peso de la Ley – Estado de Derecho-  sobre  los causantes de los sobresaltos en la vida política de España, por violentar la convivencia pacífica, por haber promocionado actos de sedición y ser los responsable ideológicos de un acto contrario a nuestra Constitución, como todos sabemos contemplado en nuestro ordenamiento jurídico.

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido socialista (P.S.)