El ESPERPENTO DEL MARIANISMO

rajoy-marianoSin duda alguna Mariano Rajoy se ha propuesto firmemente reírse de todos los españoles y digo todos, pues creo que sus propios votantes así lo perciben, a no ser que estos también anden por desprestigiar a las instituciones.

Esta aptitud es propia del que se sabe cadáver político, prefiere destruir todo aquello que en un momento fue su legado, con independencia de que este sea valorado en positivo o negativo por el resto de los mortales. En el fondo lo que subyace es una paranoia por mantenerse el poder, cuestionando sin duda desde la más elemental regla parlamentaria, la cortesía, hasta el desdén por el Estado de Derecho.

No se puede aceptar un encargo del Rey para formar gobierno, tal y como manda la Constitución, para luego hacer de ello un motivo de burla al resto de las formaciones políticas, no presentándose a la sesión de investidura. Tampoco se pueden pretender adhesiones incondicionales por tener este mandato, que a la postre lo que busca el candidato es la complicidad del adversario para correr un tupido velo sobre las andanzas de recortes de su anterior gobierno, o para el pasar página a los casos de corrupción que ahogan a su partido. Con esta maniobra persigue maniatar al adversario político para el futuro, instrumentalizando ó argumentando para ello conceptos muy nobles como la gobernabilidad de España y la indivisibilidad de la misma.

Mariano, tus ultimas comparecencia donde tu capacidad de ningunear a los chicos de Ciudadanos ávidos de poder, no se puede catalogar de otra cosa que no sea una aptitud kafkiana, tu capacidad para decir lo uno y lo contrario, se convertirá posiblemente en una forma de hacer política, donde el compromiso no existe ni todo lo contrario. Bravo.

Ya no la ética, sino la lógica dice que si no puedes formar gobierno porque has calculado mal tus posibilidades, o sencillamente porque has confundido deseos con realidades, lo que debes hacer es retirarte de la escena política, que es en definitiva lo que te están demandando, por activa y pasiva, los propios y extraños. Pero para ello hay que ser un político de alturas y no por una persona declarada non grata en su pueblo, que llego hacer notarias.

A lo largo de la Historia hemos visto muchos ejemplos de personajes que se creyeron el centro del universo y ejercieron despóticamente el poder, pero lo de Mariano, es casi peor, con su pose, su ironía y chulería, está consiguiendo cargarse las instituciones democráticas y con ellas la Democracia, pues democracia entre otras cosas también son las formas. Claro que para ello se ha de ser un convencido demócrata, cuestión está que a nuestro Mariano le cogió por sorpresa y de la que sin duda ha sacado partido.

Uno de los riesgos de la democracia es que puede poner en el poder al más cerril de los asnos, por intereses variopintos, pero el principal porque aquellos que te ensalzan pretenden sacar provecho como es el caso, relegándote a la situación de paria o de tonto útil, que fue lo que se creyó el ínclito Aznar respeto a la personalidad de nuestro Mariano. A la postre, estos tontos útiles, al final le cogen gustillo al cargo, empiezan a atar cabos y acaban cogiendo a sus utilizadores por determinada parte de su anatomía, este es el salvo conducto de Mariano, si se atrevieran sus propios correligionarios a quitarle de en medio, por ser evidentemente un tapón no para el funcionamiento regular de la democracia en este país y para la regeneración política, sino por los intereses espurios, muchos de ellos podrían ir a la cárcel, así que esta situación no se va a dar.

Los paseíllos de nuestro Mariano, en un futuro, cuando ya no sea Presidente, por los pasillos de los Juzgados pueden ser muy perjudiciales para los miembros de un Partido manifiestamente corrupto y para los suyos propios, la situación es simbiótica.

Dada la situación política que vivimos, que del todo se me antoja esperpéntica, los ciudadanos deberíamos ver con naturalidad la convocatoria de unos terceros comicios. El ejercer la Democracia, bajo ningún concepto se debe de entender como un despilfarro del erario público, eso del despilfarro habría que aplicarlo a otras situaciones más dañinas para las arcas del Estado como son las privatizaciones, los rescates, las amnistías fiscales, la corrupción y un largo etc. etc. de las cuales ya nos hemos ocupado en otros artículos. Así que esta ronda, como todas, la pagamos nosotros los ciudadanos. Lo haremos gustosamente si esta vez sirve para elegir políticos con vocación de servicio que miren por nuestros intereses. Lastima de sistema electoral que no nos permite directamente eliminar de las listas a ciertos impresentables.

Una nueva consulta tampoco debe considerarse como un fracaso del sistema democrático, esta debe ser considerada como un ejercicio normal y reglado de la participación ciudadana. Otra cuestión muy distinta es que un sistema de representación como el nuestro, las fuerzas políticas no hayan sabido interpretar el mandato de las urnas, y ante la carencia de inteligencia de nuestros políticos vayamos a una nueva consulta. Sólo achacable a estos, que están más pendientes del sitio en que se sentaran en el hemiciclo, no siendo que las televisiones les cojan su perfil malo, o en cambiar el reglamento de la cámara para ver cómo queda lo de sus sueldos y dietas, o en ver si se pueden jubilar con cuatro años de función parlamentaria y no con treinta y cinco como el resto de los humanos. ¡Mira que son sacrificadas sus señorías! La Democracia se mantiene y se asienta cada día con más democracia y con vocación de servicio.

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista (P.S.)