EL ÉBOLA ENTRÓ DE LA MANO DE LA IGLESIA

descargaQue las cañas a este gobierno se le vuelven lanzas es un hecho irrefutable, lo lamentable es que el punto de ignición de estos incendios siempre viene precedido de una decisión Política, en este caso teologal.

El gobierno del Partido Popular, nos tiene acostumbrados a levantar una cortina de humo, para tapar sus tejes manejes, sin prever las consecuencias de estas decisiones. En el caso que nos ocupa ha puesto en riesgo la salud de los españoles al repatriar a los curas de la  Orden de San Juan de Dios, de Sierra Leona, donde realizaban  labores humanitarias en este lejano país, labores que por otra parte decidieron libre y personalmente y que esta en el fundamento de su Orden.

Sobre la labor que realizan los seguidores de San Juan de Dios, nada tenemos que decir es más, nos parece muy loable, sin tener en cuenta que el Estado, por solidaridad internacional, debería contribuir con las aportaciones correspondientes al desarrollo de los pueblos del tercer mundo. Y esta si que es su obligación Humanitaria.

Esta Orden Mendicante católica para más señas está implantada en más de cuarenta países y en los cinco continentes lo cual nos puede dar una visión de su potencial como organización y de sus recursos.

Tanto esta Organización como el Gobierno, unos por su experiencia en el tratamiento de enfermedades infecciosa y el otro porque tienen técnicos suficientes para la elaboración de los correspondientes informes sobre situación y peligros de expansión de la enfermedad del Ébola, deberían haber tratado a enfermos españoles, contagiados por dicho virus, así como colaborar en la recuperación de la salud de los nativos en el lugar donde se produce el brote de las cepas del virus.

Me gustaría saber si esta practica se convertirá en un protocolo de actuación del Ministerio de Sanidad para todos aquellos españoles, que pertenecientes a ONGS,  que hacen su trabajo Humanitario y mucho menos  que la Orden de San Juan de Dios, el gobierno, se les aplicará este protocolo de repatriación.

La parafernalia de repatriar a estos misioneros, no es más que un acto dirigido al ultra católico del país. Y esto no tiene nada que ver con el Humanitarismo.

Con independencia del gasto efectuado para la repatriación, que es muy cuestionable, en sí mismo, lo es más cuando el país esquilmado por el déficit presupuestario, muchas familias se debaten entre comer y no comer.

Además los protocolos de nuestra sanidad, ya casi privada, cuestionan los trasplantes o intervenciones quirúrgicas en función de la edad, a muchos pacientes nacionales enfermados en su propio país.

Por ello nos preguntamos ¿quién merece morir y quien merece vivir? Depende como diría un gallego, si tienes dinero, si perteneces a una organización religiosa, tu seguramente, mereces vivir. Si no tienes dinero y tu rol en la sociedad es de pensionista, posiblemente no te dejen ni una cama en el Hospital y menos si es semipúblico. Y ya no digamos si te evalúan como una carga para el Estado. Ya sabes que el 53% de los presupuesto se va en pagar parados y pensiones. Clases a extinguir.

Esta política paternalista del gobierno y de escenario de cara a la galería, cuando no al votante, nos ha traído el EBOLA   de la mano de la Iglesia y del Gobierno.

 

Isidro Carpio
Secretario General
Partido Socialista P.S.