EL COMUNISMO DEL POSTMODERNISMO

(1)Debido al auge de los llamados partidos emergentes, al protagonismo que estos están tomando en la política española, se nos antoja que algunas formaciones políticas han sucumbido a sus propios planteamientos y estrategias, sin duda alguna veremos cómo Podemos fagocita a IU, si es que ya no lo ha hecho. La política comunista europeísta ya no tiene sentido ante la avalancha de la nueva izquierda asentada en principios, que aunque parezca una contradicción, al ser planteados en el siglo XXI, son tan antiguos como el propio comunismo.

En política como en la vida misma, pasan trenes, el acierto esta en coger aquel para el cual has sacado billete, y el nuevo comunismo ha acertado ha sabido recoger el desanimo de los ciudadanos que a lo largo del último lustro han visto desaparecer ante sus propios ojos el Estado del Bienestar, la perdida de libertades e incluso el poder soberano del pueblo.

Los comunistas nunca fueron una alternativa de gobierno en este país y mucho menos después de la transición democrática, si bien es cierto que  han jugado papeles relevantes. Posiblemente su proyección fue mayor en la II República por los vientos que azotaban  el continente llegados de más allá de los Urales.

En  la recuperada democracia su fama de revolucionarios les precedía y por ella fueron primero legalizados y después invitados a las mesas de la transición democrática, que hoy los jóvenes comunistas tanto denostan, su acomodo a la socialdemocracia ha terminado con ellos, pasando a ser una fuerza irrelevante.

Podemos hoy representa un ensayo político bien aderezado,  salido de las probetas de ensayos de una Universidad donde unos cuantos profesores de Ciencias Políticas, pasaron de hacer experimentos con gaseosa a poner en práctica las ideas de siempre en una situación política  y económica critica del país. Donde la supuesta mejoría económica, no llega a percibirse en las clases medias y populares, por eso la estrategia era clara y el discurso también.

La estrategia desbancar a la socialdemocracia, en el momento que esta había perdido el poder a manos de los conservadores, sin duda por una mala gestión y el no haber intuido una crisis que todo el mundo vislumbraba.

La derecha gana unas elecciones a base de un discurso social pero falso en todos y en cada párrafo de su programa que jamás cumpliría, así estaba planeado, pero la ciudadanía creyó sus promesas. El incumplimiento sistemático de dichas promesas unido a las medidas asfixiantes para reducir el déficit y a la corrupción endémica del partido del Gobierno, fue el pistoletazo de salida para expandir las viejas ideas comunistas, ahora recicladas y puestas en el lenguaje posmoderno de la calle.

En este marco social y político, pronto arraigan las viejas teorías, los oradores inteligentemente desechan el debate izquierda versus derecha, por no resucitar viejos fantasmas, pero en realidad es el mismo debate, ahora se les llama casta, antes conservadores y fascistas.

Llegan las elecciones Europeas y estos que decían ser plataformas socialízantes herederas del  15M, se convierten en partido Político, su programa una serie de desiderátums, que saben que no llevaran a la práctica, pero ahora es lo que toca “animar  al cambio político”, después al igual que hizo el Partido Popular en la campaña de las elecciones Generales del 2011, ya se verá.

Ciertamente en las Elecciones al Parlamento Europeo, la nueva izquierda, obtiene un relativo éxito. La confrontación con los partidos tradicionales estaba en marcha y se auto convencieron de  que si podía,  de ahí, la soberbia de sus líderes, que como dice mi amigo Luis Fuertes ex secretario General de la UGT de Catalunya ” es tan grande la soberbia que tienen, que casi rozan el delirio”

Rápidamente llegarían los primeros casos de corrupción, los que pedían regeneración política, acabaron aplicando las mismas recetas a sus enfermos, que el partido en el gobierno o el partido  de la alternancia en el poder, el cierren  prietas las filas y a otra cosa.

Celebradas las Elecciones municipales, hemos visto como se han entregado gobiernos municipales al PP, hemos visto una política errática de pactos y lo que es peor, actuaciones de nepotismo o enchufismo.

Si el PP  por ejemplo en algunas comunidades autónomas, hacia concursos donde solo entraban los familiares de los mandatarios en  esta o esa otra diputación, y la respuesta a tal nepotismo fue “es que son los más listos” estos se han saltado hasta la parafernalia de los concursos, directamente se contrata, la respuesta del Sr. Echenique es que son los más preparados y a la vez de confianza. Viva la regeneración política.

En este país hay un día muy especial cada cuatro años, que en otras latitudes no está institucionalizado, no estamos hablando del día de la votación de unas elecciones, estamos hablando del día anterior a las mismas, el llamado “día de reflexión”, posiblemente sobre el día que más “humor blanco” se hace; pero nos debería servir para evaluar el comportamiento de nuestros políticos, si es que no lo hacemos durante el tiempo de mandato o hacemos un seguimiento de sus gestas.

Podemos, ha hecho un gran favor a este país, que no es otro que   hacer reflexionar a los Partidos Políticos sobre la deriva sin rumbo que estaba tomando la izquierda y eso ha sido bueno. Una vez más el comunismo antiguo o moderno ha prestado un servicio de incalculable valor y creo que el ser la válvula de escape de la olla a presión en la que se puede convertir la sociedad cuando se la maltrata debe de ser su papel. Pero de ahí a hacer del comunismo un partido de gobierno en una sociedad occidental, en una sociedad moderna, en una sociedad interrelacionada ha de ir mucho trecho.

El comunismo debilita el propio sistema de partidos, pues su objetivo final es ser el Partido único, ya lo hemos visto en su novel estructura de partido, la democracia interna no existe, aunque se la demanden a los demás, las primarias de su partido queda en manos del buró político del mismo y del líder, ¿les suena?

El Partido de Pablo Iglesias Turrión, va más allá de utilizar la pinza que antaño empleo otro ilustre del comunismo y visionario, Julio Anguita, si Pablo empieza a utilizarla, de hecho ya ha empezado, no será nada  más que un tacticismo político antes de destruir el Socialismo Democrático.

Isidro Carpio García
Secretario General
PARTIDO SOCIALISTA (P.S)