DEJÉMONOS DE HOSTIAS

Decía en su día Estanislao Figueras, primer  presidente del gobierno de la Primera Republica “estoy hasta los cojones de todos nosotros”

De esta manera expresa su hartazgo según  relatan las crónicas de la época que  durante el Consejo de Ministros celebrado el 9 de junio de 1873, tras discusión y discusión, tratando de resolver la crisis institucional del momento, y sin poder llegar a acuerdo alguno, la paciencia del Presidente de la Primera República se agotó y pronunció la ya famosa frase.

A mí personalmente me hubiera gustado empezar este artículo con una frase más  humana o más conciliadora, para ello hubiera preferido utilizar algún verso  de la canción “Imagen”  de John Lennon

“nada por lo que matar o morir,

ni tampoco religión.

Imagina a todo el mundo,

 viviendo la vida en paz….”

Pero nuestros anhelos de paz y de convivencia se han visto asaltados por aquellos que no conformándose con las riquezas acumuladas, no siempre de forma legítima, son los auténticos  autores intelectuales de esta revolución ejecutada por aquellos que se autodenominan independentistas, compuestas por mandatarios burgueses y anticapitalistas.

Para ello han sustentado esta subversión en un elemento o concepto  de mucha sensibilidad como son los sentimientos, nacidos previamente por el adoctrinamiento de las nuevas generaciones  y el resentimiento de viejas heridas no superadas  ni con la convivencia, ni con el estado del bienestar. Es decir, han reavivado el espíritu de venganza de viejas reyertas reales o inventadas.

Hoy España vive sin duda una gran crisis institucional, de deslealtades  juradas, de pisotear el estado de Derecho  y de generar una anarquía “controlada” por los subversivos, al menos eso pretenden.

Una Cataluña sin ley, o con una ley nacida del golpe  de timón no es garantía de nada, así  la inseguridad jurídica alienta la deslocalización de  bancos y empresas, destruyendo el tejido industrial. Esto con determinadas declaraciones como “vamos a paralizar Cataluña” solo pueden ser entendidas desde la pretensión de llevar a Cataluña a un estadio tercermundista, donde los autores intelectuales de este Golpe de Estado se convierten en Presidentes Absolutistas, donde habrá una clase gobernante y otra de esclavos sin derechos algunos.

Pero hechas estas pequeñas reflexiones deberemos ir a la realidad. Los gobernantes  que dirigen Cataluña,  bajo un pretendido mandato ciudadano, se han situado al margen de la Ley reiteradamente, por lo cual y sin posibilidad de error, en Cataluña estamos dirigidos por presuntos delincuentes, que una y otra vez retan a los poderes del Estado a la confrontación propia de la insurrección.

Esta es una situación o lujo, si se puede decir así, que un Estado democrático no se puede permitir. Si en lugar de un estado democrático y negociador, este fuera un Estado dictatorial y opresor, que es como denominan los subvertidos al Estado Español, las consecuencias de la represión las sufrirían  inmediatamente de la manera más violenta nunca imaginada.

Parece que este tipo de insultos, de estado opresos o como aquel otro, del que no es independentista, es fascista, parece que llevan al Estado Español a amilanarse,  y a los poderes del mismo, administración de justicia,  a tener un excesiva prudencia que no está contemplada a la hora de aplicar la Ley. Aquí sí que podríamos decir que la Justicia se esta politizando al permitir que “presuntos delincuentes” dirijan, un gobierno autónomo o que un responsable de la seguridad siga en su puesto de trabajo a pesar de estar acusado de Sedición y que dirigentes de movimientos sociales o dirigentes de Partidos Políticos, claramente definidos como anti sistema y destructores del Estado, sigan arengando a las masas. Por ello las gentes al no sentirse amparados  por el Gobierno de la Nación, prefieren no ponerse a mal con sus vecinos y forman parte de los tumultos.

La peor parte se la llevan los  que forman eso que se ha venido llamando la “mayoría silenciosa” desprotegida, de los insultos, de las presiones, de las extorsiones, de las vejaciones de las que son víctimas, por estar con el Estado de Derecho, ya que no es cierto que en Cataluña la sociedad sea un “solo pueblo” afirmación que forma parte del léxico golpista.

Hasta ahora lo único que ha habido ha sido el apoyo al cumplimiento de las decisiones judiciales, por determinados cuerpos de seguridad actuando en su calidad de Policía Judicial, que ya está bien para prevenir el  tumulto.

¿Pero qué es lo que  hemos visto? ¿En que ha degenerado?, tal vez ha generado un aumento del victimismo, han oxigenado al nacionalismo, porque estas actuaciones no han sido respaldadas como se debiera por el Gobierno.

¿Y por qué ha pasado?  Pues es sencillo, si previa a estas actuaciones,  después del golpe de estado  perpetrado del día 6 y 7 de Septiembre  en el Parlamento de Cataluña, se hubiera puesto a buen recaudo a los autores del Golpe de Estado, la percepción de los ciudadanos  de Cataluña, tanto para los que están a favor del independentismo como para los que no lo están, hubiera sido otra muy distinta a la que tienen ahora,  unos se situanen el aquí no pasa nada y otros en la desprotección. Pero evidentemente de lo que estoy seguro es que  no se hubiera dado  lugar al “increchendo” de la violencia, aunque esta esté patrocinada por las Autoridades de  de Cataluña.

Son tales los fallos de Gobierno de España, sobre temas de autoridad e imagen que son la mofa de los independentistas y de algunos más. Un ejemplo claro es traer a los Guardias Civiles a Barcelona para un refuerzo a la acción de la Justicia, en un barco con dibujos infantiles como el “Piolin”, si en su lugar se hubieran desplazado  estos guardias civiles a bordo de las  fragatas  Alvaro de Bazán o  Blas de Lezo, a lo mejor la mofa se hubiera transformado en  seriedad.

Así que ya está bien de estrategias edulcorantes, la situación en Cataluña se vive con mucha preocupación y los ciudadanos nada más quieren de su gobierno que se comporte como tal.

Por otra parte demandamos de los poderes del Estado, que finalicen ya los expedientes judiciales por corrupción, a lo mejor también descubrimos ahí que determinados pro-hombres hasta ahora tenidos como “hombres de estado” descubrimos que  de eso nada, que lo que hay detrás es el ideólogo del secesionismo. Dense prisa porque si  seguimos a este paso, y dado que muchos se ponen de perfil con el Golpe de Estado habido en Cataluña, por intereses electorales mal entendidos, acabamos con los golpistas y secesionistas en la calle y gobernando  una Cataluña  disfrazada de speudo republica independiente.

Yo que soy republicano, me veo en la obligación a  animaros a seguir las palabras  del Jefe del Estado en su alocución reciente sobre Cataluña, donde no hay espacio a la negociación con Golpistas y Secesionistas. Por otro lado, solo harían cumplir con el mandato Constitucional, a no ser que también quieran estar al margen de la misma y dar a estos el apoyo como hace Podemos, los Comunes y  otras oscuras organizaciones que pretenden la destrucción de España.

No quiero mencionar el hartazgo de Estanislao Figueras, pero realmente estamos hasta los cojones, de tanto ponerse de perfil, de tanta llamada a la negociación o la mediación, fundamentalmente por aquellos que tampoco nunca entendieron a España.

Me gustaría acabar este articulo con alguno de los  versos  de la canción de  John Lennon, ”IMAGEN” aunque la realidad generada por delincuentes casi me lo  impide,   porque también soy de la opinión, como ya he manifestado muchas otras veces, que la democracia, la paz y la restitución de las leyes, se defiende también con el empleo de la FUERZA LEGITIMA, por ser esta monopolio en los estados democráticos.

Espero que estos versos hagan reflexionar a aquellos que hoy buscan generar nuevas fronteras y fomentan la confrontación  entre los pueblos.

“Puedes decir que soy un soñador,

Pero no soy el único.

Espero que algún día te unas a nosotros,

Y el mundo será uno solo”.

Isidro Carpio García
Secretario General
Partido Socialista P.S.