14 DE ABRIL, UN DÍA PARA SOÑAR

Francisco Largo Caballero Presidente del Gobierno II REPUBLICA DE 1936 A 1937

Francisco Largo Caballero
Presidente del Gobierno II REPUBLICA DE 1936 A 1937

De forma contraria a lo que sucede con la mayoría de nuestros jóvenes, y con aquellos ya no tan jóvenes, pero que no vivieron la transición democrática, ven a esta  como un error, posiblemente por eso, porque no la vivieron, porque  no sintieron los escalofríos  de las llamadas  al  Golpe, al ruido  de  sables  o por no saber lo que significaba una  vuelta atrás,  a la noche política.

Hoy los que ya no somos tan jóvenes y prácticamente muy pocos supervivientes a la Segunda República, seguimos siendo nostálgicos de esa forma conceptual del Estado, también es cierto que posiblemente idealizada desde la izquierda y denostada por la derecha. Digo idealizada, porque todo aquello que se nos arrebata, máxime si es violentamente, nace en nosotros un sentimiento de pérdida que es difícil de asumir.

Si tenemos en cuenta los logros que se alcanzaron, en tan corto espacio de tiempo, ya que esta duró desde 14 de Abril de 1931 hasta el 1 de Abril de 1939, finalización de la Guerra civil Española.Nos daremos cuenta de lo importante que fue esa II Republica.

La Constitución de la Segunda República Española supuso un avance notable en el reconocimiento y defensa de los derechos humanos por el ordenamiento jurídico español y en la organización democrática del Estado y en  proteger los derechos y libertades individuales y sociales, amplió el derecho de sufragio a los ciudadanos de ambos sexos mayores de 23 años y residenció el poder de hacer las leyes en el  pueblo, que lo ejercía a través de una camera que recibió la denominación de Cortes o Congreso de los Diputados y, sobre todo, estableció que el Jefe del Estado sería en adelante elegido por Diputados, los que a su vez habían sido elegidos a través de sufragio en elecciones generales.

Así, que no es de extrañar, que hoy en día, cuando se cuestiona hasta la Democracia, por la corrupción, por la desafección a la “clase política”, por las ideas secesionistas, se eche de menos una República por su ejemplaridad en el Control y la exigencia de Ética política.

Tampoco hemos de olvidar, que en la segunda república aparecieron los primeros textos de los Estatutos de Autonomía de Cataluña, País, Vasco  y Galicia que corrieron distintas suertes, en función de lo efímero de la propia República.

Hoy podemos contraponer el sentido de estado que tenían nuestros antepasados solo con recordar a aquellos que hoy abusando de la debilidad del Estado, plantean situaciones  secesionismo, y la grandeza de miras y la Españolidad del Presidente Macià, porque no decirlo, que habiendo proclamado la “República Catalana” el mismo día de la Proclamación de la República Española,  pactaría  con Madrid, el retirar su proyecto de “República Catalana Federal” , para priorizar la estabilidad de la República Española a cambio de un Estatuto para Cataluña.

Estos gestos de hombres comprometidos, política y socialmente son los que echamos en falta.

La miopía política junto con las políticas interesadas, seguidoras de los neoliberalismos, reinantes en Europa, son las que acabaran destruyendo la Democracia y la sustituirán por la tiranía.

A nuestro juicio, y porque creemos en la regeneración de la vida política y la de los hombres, se impone por la salud de la vida política el restablecimiento de la República. A la Tercera va la vencida.

Isidro Carpio García
Secretario General
PARTIDO SOCIALISTA